Qué es la edad ordinaria de jubilación
La edad ordinaria de jubilación es el momento en el que puedes pedir tu pensión sin que se te aplique ningún recorte por edad. Esta edad ha ido subiendo poco a poco desde 2013, dentro de un periodo transitorio que terminó fijando dos posibles edades según los años cotizados.
Con muchos años cotizados
Si acreditas un número elevado de años cotizados, se te permite jubilarte a una edad algo menor que la edad general. El número exacto de años necesarios se revisa cada año, así que conviene comprobarlo en la sede electrónica de la Seguridad Social antes de hacer planes.
Con menos años cotizados
Si no llegas a ese número de años cotizados, la edad ordinaria es algo mayor. Esto significa que dos personas nacidas el mismo año pueden jubilarse en momentos distintos según su historial laboral, por eso es tan importante revisar tu vida laboral con detalle.
Cómo consultar tu caso concreto
- Solicita tu informe de vida laboral en la sede electrónica de la Seguridad Social.
- Revisa el simulador de jubilación disponible en Import@ss.
- Ten en cuenta los periodos cotizados en otros países de la Unión Europea, si los tienes.
- Consulta si te faltan cotizaciones que puedas regularizar antes de jubilarte.
Pasos para conocer tu edad de jubilación
- Entra en la sede electrónica de la Seguridad Social con certificado digital, Cl@ve o DNI electrónico.
- Solicita el informe de vida laboral y revisa el total de días cotizados.
- Usa el simulador de jubilación para ver la edad exacta que te corresponde.
- Si hay algo que no cuadra, pide cita previa para que te lo revisen personalmente.
Errores frecuentes al calcular la edad
Uno de los errores más comunes es contar solo los años trabajados y olvidar periodos asimilados, como el paro con prestación o algunas excedencias por cuidado de hijos, que también suman para este cálculo. Otro error habitual es no actualizar la vida laboral tras un cambio reciente de empresa.
Qué pasa si me jubilo antes de la edad ordinaria
Jubilarte antes de la edad ordinaria es posible en determinados casos, pero normalmente supone que se aplique un coeficiente reductor sobre el importe de tu pensión. Cuanto más te adelantes y menos años tengas cotizados, mayor suele ser esa reducción, que además puede ser permanente durante toda la pensión.