Diferencia entre aplazar y fraccionar
Aplazar significa retrasar el pago total a una fecha posterior, mientras que fraccionar consiste en dividir la deuda en varios pagos periódicos. Ambas opciones se solicitan mediante el mismo procedimiento y Hacienda decide la forma final según el importe y la situación del solicitante.
Requisitos para solicitarlo
- Estar al corriente en la presentación de declaraciones tributarias
- Acreditar dificultades económicas transitorias para el pago
- Presentar la solicitud antes de que finalice el plazo voluntario de pago
- Aportar garantía si la deuda supera el importe establecido
- No tener otras deudas aplazadas con incumplimientos previos
Cuándo no hace falta garantía
Para deudas de importe reducido, Hacienda permite el aplazamiento sin necesidad de aportar aval ni garantía, únicamente justificando la dificultad de pago. Para importes superiores, suele exigirse aval bancario o garantía real, salvo excepciones.
Cómo solicitar el aplazamiento
- Accede a la sede electrónica de la Agencia Tributaria con Cl@ve o certificado digital
- Busca el trámite de solicitud de aplazamiento o fraccionamiento
- Indica el importe, el número de plazos deseado y la periodicidad
- Aporta la documentación que acredite tu situación económica
- Domicilia el pago en una cuenta bancaria de tu titularidad
- Espera la resolución, que suele comunicarse en unas semanas
Qué pasa si incumples un plazo
Si dejas de pagar alguno de los plazos concedidos, Hacienda puede considerar vencida toda la deuda restante e iniciar la vía de apremio, con el recargo correspondiente. Por eso es importante solicitar un calendario de pagos realista según tus ingresos.
Intereses aplicables durante el aplazamiento
Durante el tiempo de aplazamiento se generan intereses de demora sobre el importe pendiente, calculados según el tipo oficial vigente. Estos intereses se suman al importe final a pagar en cada plazo.