Criterios generales de obligatoriedad
La obligación de declarar depende principalmente del origen y del importe de los ingresos obtenidos durante el año. Quienes solo reciben rendimientos del trabajo de un único pagador suelen quedar exentos si no superan cierto límite, mientras que tener varios pagadores reduce ese límite de forma notable.
Situaciones que obligan a declarar
- Rendimientos del trabajo por encima del límite general con un solo pagador
- Rendimientos del trabajo con dos o más pagadores que superen el límite reducido
- Rendimientos de actividades económicas o autónomos, sin límite mínimo
- Ganancias patrimoniales derivadas de venta de vivienda u otros bienes
- Rentas de alquileres o rendimientos de capital que superen los límites establecidos
Casos en los que conviene declarar aunque no sea obligatorio
Aunque no estés obligado, presentar la declaración puede interesarte si te han retenido más de lo debido, ya que el resultado suele ser a devolver. También es recomendable si tienes derecho a deducciones por vivienda, familia numerosa o maternidad que no se hayan aplicado.
Cómo comprobar tu obligación
- Accede al servicio de tramitación del borrador en la sede electrónica
- Identifícate con Cl@ve, certificado digital o número de referencia
- Revisa el resumen de datos fiscales que ofrece la Agencia Tributaria
- Comprueba si el sistema indica que estás obligado a declarar
- Consulta el simulador si tienes dudas sobre tu situación concreta
Qué pasa si no declaras estando obligado
No presentar la declaración estando obligado puede acarrear recargos y sanciones, especialmente si el resultado es a pagar. Hacienda puede detectarlo mediante los datos que recibe de empresas y entidades bancarias, e iniciar un requerimiento posterior.
Dónde consultar los límites actualizados
Los límites de ingresos que determinan la obligación de declarar pueden variar cada campaña, por lo que es recomendable consultarlos siempre en la sede electrónica de la Agencia Tributaria antes de decidir si presentas o no la declaración.