Por qué el resultado sale a pagar o a devolver
Durante el año, las empresas y pagadores retienen un porcentaje aproximado de tu sueldo como adelanto del impuesto. Si esas retenciones fueron superiores a la cuota final calculada, el resultado sale a devolver; si fueron insuficientes, el resultado sale a pagar.
Motivos habituales de que salga a pagar
- Cambios de trabajo con retenciones bajas al inicio del contrato
- Ingresos de varios pagadores que suman un tipo mayor
- Venta de bienes con ganancia patrimonial no retenida en origen
- Prestaciones o subsidios con retención insuficiente
- Pérdida de deducciones aplicadas en años anteriores
Cómo se calcula la devolución
Cuando el resultado es a devolver, Hacienda transfiere el importe a la cuenta bancaria indicada en la declaración, normalmente en un plazo de varias semanas tras la presentación, aunque puede alargarse si se realiza una comprobación previa.
Opciones si el resultado es a pagar
- Revisa el importe final antes de confirmar la declaración
- Decide si pagas de una vez o fraccionas en dos plazos
- Si fraccionas, indica la cuenta para el segundo pago en la propia declaración
- Realiza el primer pago dentro del plazo de la campaña de la renta
- Si no puedes pagar, solicita un aplazamiento adicional en la sede electrónica
Fraccionamiento automático en dos pagos
La normativa permite dividir el pago en dos plazos sin intereses: un primer pago al presentar la declaración y un segundo unos meses después, normalmente en otoño. Basta con marcar esa opción al confirmar la declaración.
Qué hacer si no puedes pagar el resultado
Si ni siquiera el fraccionamiento automático es suficiente, puedes solicitar un aplazamiento adicional justificando dificultades económicas, siguiendo el mismo procedimiento que para otras deudas tributarias.